La sencillez de Milton Erickson.

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Si en algo destacaba Milton Erickson – te recomiendo que leas el pequeño libro Mi voz ira contigo sobre su impecable y honesto estilo de trabajo como terapeuta – era haciendo las cosas de la forma más sencilla posible. Si leemos algunos de sus Seminarios Pedagógicos, editados por Zeig, veremos como con sencillas conversaciones, anécdotas y chistes lograba que sus alumnos “cambiaran” sin esfuerzo.

Hacer lo que haces cada día, de una forma más sencilla, puede parecerte casi imposible. “Es todo tan complicado” te dirás. ¿Cómo puedes aprender a hacer las cosas más sencillas? Fácil. No te mires más de la cuenta al espejo, ni te plantees demasiados problemas a los que tengas que encontrar solución y las cosas serán más fáciles.

Nada hay tan complejo y a la vez tan sencillo como la vida. Mi padre en el final de su larga enfermedad, me hizo la siguiente confidencia: “¡Hijo, qué difícil es morirse!”.

Recuerda el momento en el que te despertaste esta mañana ¿Qué hiciste para vivir?¿Qué haces ahora mientras lees estas palabras, para continuar vivo? Nada. Absolutamente nada. Vives. Así de sencillo.

Einstein aconsejaba que debían hacerse las cosas “tan sencillas como fuera posible, pero no más”.

Así era el estilo con el que Milton Erickson ayudaba a sus clientes. Un método muy sencillo, que puedes aplicar contigo mismo, con tus hijos, amigos, alumnos, empleados… con aquellas personas que quieras ayudar o que te pidan ayuda.

Presta un poco de atención:

1º.- No tengas ninguna idea preconcebida sobre ti. Si por un momento piensas “yo soy así y nunca podré ser de otra forma” te esforzarás en continuar siendo como eres. Tampoco pienses mucho en cómo quieres ser: sé.

Escucha a tu intuición, ella tiene mucho que decirte.

2º.- Intenta conseguir el más pequeño de los cambios que puedas imaginar. Un cambio sencillo y fácil, que no te lleve tiempo y en el que no tengas que esforzarte, un cambio que cuando lo logres pase desapercibido. De inmediato, sin esfuerzo, comprobarás que a tu alrededor se producirán nuevos cambios, en la personas, en la situación, con respecto a ti y lo más curioso escucharas “te veo mejor”, “ya tienes más color”, “estás más guapo”…

3º.- Habla de tal forma que las personas que te rodean te entiendan y para ello háblales con sus palabras. Recuerda que si quieres que te escuchen, has de escuchar tu primero, sin cansarte, durante el tiempo que sea necesario hasta que se interesen por ti. Ten siempre en cuenta que lo que te dicen “es su verdad” por eso has de escuchar atentamente sus palabras para no confundirte.

4º.- Descubre, encuentra, disfruta de la novedad, en ella encontrarás tu interés por mejorar. Sí logras actuar de esta forma y sin esfuerzo, es señal de que empiezas a ser un tipo sencillo, que no simple.

Por Chomin Alonso

Consejero especializado en liderazgo, comunicación y en resolución de conflictos personales y profesionales. Con un estilo de trabajo contextual y estratégico, desarrolla habilidades encaminadas a la resolución y disolución de las dificultades. Las intervenciones se realizan sobre problemas concretos de comunicación, lo que permite resolver las dificultades en el menor tiempo. La aceptación de la realidad, el compromiso en la acción y la elección de propósitos, valores. El ejercicio de resoluciones estratégicas, en la toma de decisiones bien encaminadas y dar respuestas ágiles, hasta lograr una vida más rica y significativa, completan la consultoría. Especializado en consultoria de dirección de personas, cambio profesional, consejería dirección.

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