Prueba a mandar un WhatsApp a tu presidente. ¡Eres incapaz! En cambio esta chica que acaba de ser promocionada hace unos días, lo hace de inmediato. Sin dudarlo. El concepto de poder en su cabeza ha cambiado: ella siente que es el poder. No lo piensa, lo siente.

Ciertamente nada puede incomodarte más. El poder se ha alojado en los sentimientos y en los dedos inmaduros de un millennials, ¡En su teléfono!. Su Verdad es una verdad inmediata, momentánea, que le lleva a actuar apasionadamente. Una verdad que dura 15 segundos.

Los millennials se han lanzado a por el poder con muchas capacidades, descaro, desvergüenza, robando las ideas, expulsando al otro, sin moralidad. Vamos como siempre se ha hecho, como los que hoy tienen el poder hicieron en su momento.

Antes se debía esperar a una cierta madurez que daban los años, pero los millennials no puedes esperar, el mundo se les va a la mierda, y quieren gozar del poder antes de que esto ocurra y si es con 20, mejor que con 30 años.

Están decididos a tomarlo antes de lo que socialmente está previsto, y quieren hacerlo deconstruyendo, vamos sin respetar, las normas. ¡Cómo siempre ha ocurrido!

No todos los millenialls son jóvenes quejicas, incultos y drogadictos a los que les gusta el perreo, como dicen los sesudos articulistas. Ni mucho menos. Entre ellos se encuentran los salvadores y pero también los depredadores de este mundo en descomposición. Ellos son los ángeles, los demonios y los niños perdidos del bosque, que se van a hacer cargo del desastre que sus padres y la naturaleza les están dejando.

Ahora es el momento de aliarte con ellos, de ser su mentor, su socio o de ponerse a temblar. Pues ellos te quitarán el poder si no estás atento. Es ley de vida.

 

Por Chomin Alonso

Consejero especializado en liderazgo, comunicación y en resolución de conflictos personales y profesionales. Con un estilo de trabajo contextual y estratégico, desarrolla habilidades encaminadas a la resolución y disolución de las dificultades. Las intervenciones se realizan sobre problemas concretos de comunicación, lo que permite resolver las dificultades en el menor tiempo. La aceptación de la realidad, el compromiso en la acción y la elección de propósitos, valores. El ejercicio de resoluciones estratégicas, en la toma de decisiones bien encaminadas y dar respuestas ágiles, hasta lograr una vida más rica y significativa, completan la consultoría. Especializado en consultoria de dirección de personas, cambio profesional, consejería dirección.

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