Tienes menos de 30 y más de 55 años. Prepárate, vas a ser discriminado.

Tienes menos de 30 y más de 55 años. Prepárate, vas a ser discriminado.

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Si no has cumplido 30 o eres mayor de 55 años, sabes que se cierne sobre ti la más injusta de las decisiones empresariales; vas a ser discrimidado por edad. Pueden ponerte mil y una razón, te estás quedando viejo, eres demasiado joven, necesitas más experiencia, tu experiencia te bloquea, necesitamos gente joven a tono con nuestra empresa, queremos mostrar una especial sabiduría, pero la realidad es que ni ellos ni tu entendéis lo que está sucediendo: se está cometiendo un grave error.

Si eres joven, piensas que no te contratan ya que tu Cv es de un principiante: lo que es una mentira. Si eres mayor la percepción es que hasta los 70 no comienzas a ser viejo y por lo tanto te van a permitir envejecer en tu puesto como si fueras un respetable funcionario: también es mentira.

Hoy, en el centanario de Pérez Galdós,  la ciudad continúa llena de «cesantes», de jovenes y mayores discriminados que o bien están sin trabajo o van a estarlo en poco tiempo.

Empieza a emplear una estrategia eficaz, no estás en un club de campo jugando al golf. ¡Has de preocuparte por ti! ¡Tu eres tu principal trabajo!Una persona que pierde su trabajo, es una persona que ha desaparecido. «Morir es quedar cesante» Decía Galdós.

¿Qué hacer? Te propongo 10 recomendaciones para que puedas actuar contra la discriminación que viene.

1.- No te creas imprescindible. Se flexible.

Nadie es imprescindible en su empresa, ni el mismo fundador. Sé una anguila, escúrrete entre sus dedos, y a la vez mimetizaste con el entorno como un pulpo para ser invisible. Esto te permitirá ganar tiempo.

2.- Acepta que solo ven un gasto en ti. Hazte valioso.

Llena de oro tus bolsillos. Llévate lo mejor: las personas y los €. Ellas te ayudarán y estos te compensarán.

3.- Sé leal contigo. Formas un equipo de dos: tú y tú mismo. Sé valiente.

Eres tu principal trabajo. Si dejaste trabajar para ti ya no serás tu propio jefe.

4.- No importa tu experiencia, importa tu sabiduría. Cultívala.

5.- Cada día, cada reunión, cada tarea es importante para tu propósito.

6.- Acércate a los jóvenes o a las viejos de éxito. Ayúdales. Sé su mentor, sé su amigo. 

7.- Hazte valer, que reconozcan tu trabajo y tu valor. Se exigente con ello.

8.- Adelántate al tiempo. Arriésgate, ve por delante. Planifica. Sé estrategico.

9.- Comunícate con eficacia. Adapta tu discurso, acepta lo que es una empresa y las modas a las que está sometida

10.- Nunca tires la toalla. Afuera hace mucho frío.

Y estas diez recomenciones se pueden reducir a una: siempre conserva la calma … y llegado el momento hazte invisible o inolvidable. 

Si tienes problemas de discriminación envíame u mail chomindflow@gmail.com y hablaremos.

Organiza tu vida como un proyecto. 6º. 10 tips para volver al trabajo.

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Algunas personas me preguntan sobre la mejor forma de incorporarse al trabajo después de varios meses de confinamiento.

Aquí tienes una lista con las 10 principales recomendaciones, que han salido en esas conversaciones.

1º.- Comportarte de la misma forma que cuando te incorporas a un nuevo trabajo. Se prudente.
2º.- Recuerda lo que decía el Gatopardo “es preciso que todo cambie para que todo siga igual”. No muerdas el primer anzuelo que te lancen, ni creas que te ha tocado la lotería.
3º.- Ten presente que se han producido numerosas conversaciones silenciosas en las que no has participado. Las alianzas han cambiado: comprueba tus alianzas.
4º.- Recuerda que el teletrabajo deja más cadáveres de los que parece a primera vista. Cambia tu comportamiento según lo cambien tus jefes. Conviértete en un espejo.
5º.- Es muy probable que se produzcan despidos así que prepárate. ¡Hazte invisible!. Añade calidad a tu trabajo y no se te ocurra pedir un reconocimiento ni rápido ni público.

6.- Muy probablemente el poder ahora está confundido por la presión que soporta. Los jefes o se vuelven despóticos o depresivos. Mantén tus comportamientos equilibrados.

7.- A nadie le interesa tu experiencia en el confinamiento. Si te preguntan es por curiosidad, no por empatía. Así, que no te quejes.
8.- La empresa no es un foro político, ni económico, ni social. Guarda tus ideas bajo un prudente silencio. ¡Deja de insultar al televisor!
9.- Recuerda que tu empresa no te debe nada. Adelántate a los acontecimientos. Busca un nuevo trabajo en silencio. Así, valorarás más el que tienes o encontrarás uno mejor
10.- Esta ha sido una nueva crisis, no es el fin del mundo. Dios te ignora, no está jugando contigo.

 

Relax diario

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Este audio está especialmente diseñado para que puedas lograr un intenso estado de relax, enfocarte en tu tarea y reelaborar nuevas estrategias ante tus dificultades actuales tanto personales como profesionales.

Otros beneficios son la disminución de estrés, ansiedad, angustia y mejora del descanso. Escuchado antes de dormir te facilitará un sueño reconfortante. Empléalo si tus conversaciones internas, tus charlas mentales, ese rum-rum mental que te recrimina, te juzga, te hace perder la confianza, ha llegado a ser molesto o incontrolable.

Si tienes dificultades para concentrarte en el trabajo o has de preparar una reunión o mantener una conversación importante, puedes emplear este audio en el trabajo, durante periodos de 5-10 minutos varias veces a lo largo de tu jornada.

El modo de empleo es muy sencillo. Escucha el audio con auriculares, en las primeras ocasiones puede que tu curiosidad te haga seguir el texto, no es necesario. En determinados momentos o incluso durante todo el audio, te centrarás en tus propios pensamientos y conversaciones internas, lo que te ayudará a calmar tus voces mentales.

Una práctica continuada y regular escuchando Relax diario te ayudará a mantener la serenidad, la concentración y la generación de nuevas ideas.

No emplees este audio mientras estés conduciendo máquinas

chomindflow@gmail.com

Bienvenido a la selva del trabajo.

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Después de 100 días hasta la selva parece un espacio cómodo y apacible en el que hay que estar.

Para sir David Frederick Attenborough no hay un lugar mejor para vivir que las Galápagos. En sus documentales la selva está poblada por pájaros de mil colores buscando el amor, gorilas amigables, serpientes ensimismadas, leones que dormitan y ñúes que se alimentan apaciblemente de la sabrosa hierba que crece en las praderas.

Después de ver tantos documentales cualquier selva nos parece confortable: incluso la selva del trabajo.

¿Y cómo no va a serlo? Tan solo tienes que cuidar tu estrés, caminar conscientemente, saber escuchar, almacenar pensamientos positivos, canalizar tus emociones y descubrir en el interior de cualquier fiera una persona que sufre y etc, etc

Entonces serás feliz.

Más que salir de un confinamiento parece que nos negamos a salir de un sueño infantil.

La realidad no es un documental. Ten cuidado ahí afuera.

¡Bienvenido a la selva del trabajo!

 

 

 

Organiza tu vida como un proyecto: 5º Cuida tus tres vidas.

These designs won't create themselves!

 

Vivimos tres vidas: la personal, la profesional y la profunda. A lo largo de la vida podemos nacer y morir en diferentes ocasiones, según la habilidad o incompetencia de cada uno.

Voy a explicarme.

La vida personal es la que llamamos la vida familiar, está formada por nuestra familia de origen y aquellos nuevos miembros que vamos incorporando a lo largo de la vida. También forman parte de esta familia las amistades más intimas.

La vida personal está regida por el amor. Se mueve entre el bienestar y el malestar.

La vida profesional es la que llamamos «el trabajo» y se desarrolla en la empresa, las relaciones con los compañeros, la carrera profesional, el dinero. En ésta las emociones dejan de estar en primer plano, has de ir con cara de póquer y jugar a engañar al oponente.

La vida profesional está regida por el poder. Se mueve entre el éxito y el fracaso.

La vida profunda es la que llamamos, aquellos que se atreven, vida espiritual. Va más allá de la psicología, de la mente, del cerebro. La vida profunda permanece en nuestro interior, descarnada, mantiene nuestros valores y vive en un constante e intimo, debate.

La vida profunda está regida por la congruencia. Se mueve entre lo moral y lo inmoral

Cuidar tus tres vidas es capital para vivir una vida bien vivida. 

 

 

¿Dónde están los grandes?

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Suelo ver Linkedin casi todas las mañanas. Lo reviso, leo las nuevas publicaciones, los comentarios a las mismas. Es uno de los indicadores que sigo, igual que las novedades editoriales en Espasa Calpe, los artículos de prensa que circulan, Pinterest, Instagram, Facebock, etc.  Son los ojos del mundo. Siempre atentos a lo que ocurre alrededor. Igual que el gigante Argos con sus cien ojos, Linkedin escanean continuamente el mundo. Si a unos les vence el cansancio, otros despiertan.

Ahora los ojos de Linkedin muestran un mundo blando y distorsionado, al que no parece interesarle el futuro: «Hemos adelantado en digitalización» «Trabajemos con felicidad» «Un nuevo estilo de liderazgo» «Ejemplos de gente solidaria» «Más transformación digital» «Cuidemos el jardín» «Ocupemos el lugar correcto para ser valorados de forma correcta» «¡El secreto de vivir es dar!» «Quiero que me vean sonreír». Cada frase una joya, pero juntas no hacen un collar.

«A las ocasiones deben los hombre muchas veces el lucir grandes » dice el cronista que relató la terrible peste de Sevilla de 1649 y llevó a la decadencia a la gran ciudad de Occidente.

Casi todos los días busco en Linkedin a esas personas tan necesarias hoy en las empresas, personas que «luzcan grande» frente a los pequeños. Sé que están, pero no las encuentro.

Organiza tu vida como un proyecto: 4º Prepárate para lo peor.

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En su famoso discurso de Stanford, Steve Jobs nos explicó la técnica que empleaba a la hora de tomar decisiónes delicadas » Recordar que voy a morir es la herramienta más importante que haya encontrado para ayudarme a tomar las grandes decisiones de mi vida».

Entonces , ¿si quieres acertar has de ponerte en lo peor?. Parece ser que sí.

Veamos un ejemplo:

Imagina que quieres cruzar una gran autopista. Estas en el arcén y tienes los ojos tapados, una venda ajustada te impide ver todo lo que te rodea. Tan solo escuchas el violento ruido de los motores que se acercan y se alejan.

Para ayudarte cuentas con dos amigos uno optimista y el otro pesimista ¿a quién le pedirías ayuda?

Seguro que en el 99% de los casos al amigo pesimista.

Pues eso: en estos momentos tan dífíciles o eres hormiga o eres cigarra. Tú eliges.

 

 

 

En este cofinamiento he aprendido una cosa que no sabía.

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Ahora que tanto se lleva airear lo que se ha aprendido en este confinamiento he de reconocer que solo he aprendido una cosa: que la mentira es indestructible y más en democracia.

Ya sabía que tenía que cuidar mi salud y por tanto mi cuerpo. Y ya lo cuidaba, unos días más otros menos, pero caminaba y de vez en cuando iba a un gimnasio, visitaba a mi médico, hacía los respectivos análisis y mantenía hábitos saludables.

También sabía que debía cuidar mis pensamientos y no dejar que se desbocaran. Sabía que no tenía que dar vueltas y vueltas a una rotonda, hiperreflexionando como un adolescente, que debía cortar mis alucinaciones visuales y auditivas, no alimentar miedos, ni dejarme llevar de las fantasías, ni la ansiedad.

Sabía también que la pandemia es un problema de la vida, sorprendente, desmedido tal vez, pero de la vida. La enfermedad, la muerte, la decadencia, la ruina, la desesperación, están en vida y no podemos escapar de ellos.

Sabía que, a la muerte, desde que dejé de ser un adulto joven, no le tengo miedo. Sé que vendrá y confío en que tarde, pues tengo mucho que hacer. Eso sí,  nunca había visto tanta muerte a mi alrededor como ahora: en familiares, o en familiares de amigos y sobrecoge sentirla. El dolor y el sufrimiento han estado muy cerca, incluso en nuestras casas. Pero eso es la vida y ya lo sabía.

También sabía que hay que tener unas firmes creencias y valores y que la religión es un consuelo al que acudimos las personas. Y me ha consolado ver a las personas santas rezar por aquellos que sufren. Siempre he sido católico y siempre, incluso cuando dudaba de Dios, intuitivamente, he sabido que es la mejor religión. Tampoco eso me ha sorprendido

También sabía que entre los que nos dirigen, como en cualquier empresa, o en cualquier organización abundan más los estúpidos, los ambiciosos, los soberbios, los déspotas, que las personas esforzadas, justas y con valores. Claro que hay de ambos y así será siempre.

Sé también que los más débiles son los que más sufren estas horribles situaciones. Ha sido así desde que el hombre es hombre y por mucho que algunos la píen y clamen al cielo y se arranquen las vestiduras no harán nada para que sea de otra manera. Es muy doloroso saber que va a ser como siempre fue y que los demagogos se aprovecharán de su dolor y los especuladores de sus pocos bienes. Así ha sido siempre y nada me hace pensar que va a cambiar

Ahora, lo que no sabía, pero es muy poco importante, que se podía mentir tanto y tanto y tanto sin mover un gesto. Nunca he visto a los mentirosos actuar con tanta seguridad, ni comportarse de una forma tan impúdica. Claro la mentira es así y claro que la conocía, pero dosificada y no en dosis tan altas.

Bien. Esto es lo que me ha enseñado la pandemia.

Organiza tu vida como un proyecto.3º.- Si quieres decir la verdad, asegurate de poder mentir.

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Me pregunta un amigo sobre la mentira, tan cotidiana en estos momentos de nuestras vidas. «¿Los empresarios mienten igual que los políticos?» «Por supuesto, contesté, la mentira es una herramienta imprescindible en la empresa, en la sociedad, en las relaciones personales». Mi amigo se sorprendió doblemente ya que no esperaba esta respuesta.

Para Platón el mentiroso es alguien que es capaz de mentir, para Aristóteles es alguien que decide mentir. Casi parece lo mismo, pero no nos confundamos.

Foucault, con su mirada penetrante, afirma que «la democracia la parrhesía (el decir veraz, el derecho a dar la propia opinión y el coraje de oponerse a la de los otros) es peligrosa para la ciudad». 

En la empresa la mentira toma estos dos caminos: callar o mentir intencionadamente.

Veremos mejor el ejemplo en la sociedad y con los políticos.

Annah Arendt afirma que  «las mentiras siempre han sido consideradas como herramientas necesarias y legítimas, no solo del oficio del político o del demagogo, sino también del oficio del hombre de Estado»

El gestor ético sabe que en numerosas ocasiones ha de callar por respeto a la verdad, igual que el hombre de Estado.

En cambio el gestor no ético miente intencionadamente y como un demagogo hace de su mentira la verdad.

Mi amigo en su desconocimiento de la empresa lo que me preguntaba era «¿los directivos callan determinadas cosas o mienten intencionadamente?» Por supuesto, los directivos éticos, en ocasiones han de guardar un sabio silencio, ya que respetan la verdad.

Los mentirosos, en cambio, son personas despreciables, que siempre hablan, hablan y hablan, diciendo únicamente mentiras.

 

Organiza tu vida como un proyecto. 2º Elige una metáfora que de sentido a tu vida. La Esperanza.

Esperanza

Las metáforas impregnan la vida cotidiana, nos ayudan simbólicamente a ocupar nuestro lugar, a ser responsables, mantener una dirección y a no ir de aquí para allá como pollos sin cabeza.

Las metáforas, igual que los valores, son necesarias para llevar una vida rica y significativa, y se ha de tener cuidado al elegirlas.

En este momento los valores que necesitas, para superar estos tiempos complejos no están relacionados con el poder, con el logro o con el hedonismo, salvo que seas una persona insolidaria y egoísta. El placer, la ambición, la riqueza, el éxito de poco valen cuando tu vida o la de tus personas queridas está en peligro. 

En cambio debes elegir aquellos valores que te ayudan a vivir una vida bien vivida, como la compasión que te acerca a los demás, la tolerancia, el respeto, el amor a la verdad, la lealtad, la honestidad, la responsabilidad, la humildad, la religiosidad, el respeto a tus mayores y el esfuerzo en conservar el orden social y la seguridad. 

Según los valores que elijas en este momento marcharás hacia el Bienestar o hacia el Malestar y así harás más fácil tu vida y la de quienes te rodean.

Ya solo queda elegir una metáfora poderosa que te acompañe en estos tiempos de cambios y de incertidumbre. Te propongo una: estar en el Punto de la Esperanza.

Si te sitúas en este Punto, el futuro lo verás con optimismo y con fe. La Esperanza te invita a anticiparte a los acontecimientos y lo más importante verás al alcance de tu mano lo que deseas. La Esperanza de encontrarte con los tuyos, de encontrarlos sanos, seguros firmes, es la metáfora que nos ayudará a llegar sanos al final de esta pandemia.