Categoría: Calidad de vida

Me van a despedir. ¿Qué hago?

 

 

Si un día te contratan, aceptas que un día serás despedido. Es así de sencillo y parece que ese día ha llegado.

Te voy a proponer diez consejos que pueden ayudarte a recuperar la calma perdida. Hay muchos más, estos son los genéricos, tu busca los específicos para tu situación.

1.- Cuando tu jefe haga el paripé y te diga lo buen trabajador que eres y que es algo que le han impuesto y que por él no te despediría . Haz tu también el paripé, dile lo mucho y bien que has trabajado, lo feliz que has estado en la empresa, etc.  Lo único que necesitas es ganar tiempo, días , semanas o meses. Ese dinero te vendrá estupendamente y te dará tiempo a buscar un nuevo trabajo. Pídeselo con claridad, a la gente le gusta que le pidan cosas.

2.- Si estabas mirando por la ventana y no te dabas cuenta de lo que sucedía, ponte las pilas y comienza a buscar un trabajo ya. Cualquier trabajo, no un trabajo mejor que el actual, un trabajo sin más. Es mucho más fácil encontrar un trabajo si estás trabajando.

3.- Si te hueles que vas a ser despedido, prepárate. Trabaja mucho mejor que hasta ahora, así se lo pondrás más difícil a tu jefe, pídele más tarea, dórale la píldora…. y ponte a buscar un trabajo de inmediato.

4.- En las dos opciones no hables con nadie, no te quejes, no comentes tus proyectos, todo lo contrario habla bien de la empresa, de tus jefes y de tus compañeros. Ya sabes que la gente hará todo lo posible para que no les despidan a ellos y alguno solo querrá lo peor para ti, que te despidan. Ah, si les dices donde estás buscando trabajo, irán ellos antes que tu y te quedarás sin él.

5.- Guarda equilibrio emocional: la serenidad. Te van a decir que te has quedado viejo, atrás, que no sabes trabajar en equipo, que tienes un trato difícil, que eres caro, etc. Dirán cosas horribles de ti. No las creas. Quédate tranquilo y observa tu futuro, define lo que quieres hacer en este momento de tu vida y hazlo.

6.- No te plantees que vas a estar un tiempo haciendo cosas mientras te dura el paro. Es un engaño y si caes en el acabarás tomando el sol los lunes por la mañana.

7.- Informa de inmediato a tu familia, no lo ocultes. No has fracasado: te han despedido. Nada más.

8.- No te creas ninguna propuesta amable de un medio-conocido: «Vamos a montar una empresa», «llama a Fulanito y él te ayuda» ,»Lo que tienes que hacer es invertir en este sector», “Ahora eres independiente haz lo que te dé la gana”. No les creas, tampoco creas los sesudos artículos de prensa, ni los comentarios que hacen los responsables de RRHH, cree solo a gente de tu total confianza, estás en un momento muy influenciable y si alguien te propone una salida, sin reflexionar lo suficiente, la tomarás, el problema es que no hay ninguna salida relacionada con la suerte. Tu salida solo la encontrarás tú, con un plan, y con trabajo.

9.- Busca un buen Head Hunter, habla con profesionales de empresas de contratación, redacta un discurso sobre ti, que sea poderoso y cierto, memorízalo y ensáyalo en diferentes entrevistas de trabajo, no te van a contratar a la primera, haz un estupendo CV y, desde luego, no creas ni una palabra de lo que te dicen los que están al otro lado de la mesa.

10.- No perdones ni un Euro a tu empresa, conviértete en una hidra si es necesario, no les debes nada, del mismo modo que ellos a ti tampoco, no busques su comprensión ni les des la tuya. Se trata de dinero, dinero y dinero.

Como dice un amigo ¡Ahora es el momento de salirte con la tuya!

Sobre la estupidez.

La primera Ley Fundamental de la estupidez humana, de Cipolla, afirma que :

Siempre e inevitablemente cada uno de nosotros subestima el número de individuos estúpidos que circulan por el mundo.

Una estupidez que escucho con una cierta alegría, las estupideces son siempre alegres, es que la forma de solucionar un despido es cambiar tus pensamientos: has de olvidar aquellos que son negativos y duplicar tus pensamientos positivos. Así, de inmediato tus problemas se solucionan y encontrarás un trabajo mejor. En cambio si tienes pensamientos negativos, tu vida será muy difícil a partir de ahora.

Tómate unos segundos para resolver este dilema.

Tienes que cruzar la M-30 a pie. Estás en el arcén y has de ir al arcén contrario, más o menos has de cruzar unos 10 carriles por los que circula un torrente de coches. Tienes los ojos cerrados y a tu lado están dos amigos que quieren ayudarte, uno pesimista y otro optimista. ¿A quién le pedirás ayuda?

Si eres estúpido y tienes prisa le pedirás ayuda a tu amigo optimista. Ena cambio si eres una persona prudente y no luchas contra el reloj le pedirás ayuda a tu amigo pesimista.

La cuarta Ley Fundamental de Cipòlla dice:

Las personas

no estúpidas subestiman siempre el potencial nocivo de las personas estúpidas.

Los no estúpidos, en especial olvidan constantemente

que en cualquier momento y lugar,

y en cualquier circunstancia, tratar, y/o asociarse con individuos estúpidos se manifiesta infaliblemente como un costosísimo error.

Pues eso

La metáfora que nos regalo Steve Jobs.

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Al terminar su famoso discurso de Stanford Steve Jobs nos dejó en el aire un deseo, que tomó de la revista «Catálogo de la tierra». Una publicación hippy, como tantas otras de  aquellos años en California. A principios de los setenta se vio forzada a cerrar: todos los proyectos tienen un final.

En su último número, en la contraportada, el editor Stewart Brand,  incluyó la foto de una carretera, que se perdía en el horizonte, una de esas carreteras que terminan en un lejano punto entre las montañas. Sobre la foto estaba escrito el siguiente titular

«Sigue hambriento. Sigue alocado»

La foto y el lema, juntas formaban una imagen de tal fuerza, tan inspiradora y memorable, que Steve Jobs cerraba con ella su discurso. «siempre he deseado esto para mí. Y ahora, os lo deseo a vosotros»

Me parece la mejor consigna, la mejor metáfora, para vivir en estos tiempos de dolor.

¡Que tengas un buen camino, hermano!

No todos los problemas de vida son psicológicos

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Nos encontramos en un momento en el que numerosas personas están experimentando un dolor psíquico extremo y se sienten angustiadas, deprimidas, melancólicas, coléricas, inseguras. Razones no les faltan. Están afectados en primera persona, o cerca de graves problemas de la vida: despidos, nuevas formas de trabajo, desgaste económico, deslealtades, injusticias, falta de reconocimiento, discriminación por edad, y esto sin contar con los problemas familiares o incluso los producidos por los cambios naturales, que la vida nos plantea, ahora especialmente la muerte y la enfermedad.

Todos son problemas son problemas de la vida, ¿Nos facilita su solución el hacer de ellos problemas psicológicos?

Los problemas de la vida han de afrontarse con pragmatismo, dejando a un lado el poder de la mente, el pensar en positivo y mucho menos ponerles la tirita del coach motivador o buscar la culpabilidad de nuestro padres en las desgracias que hoy nos suceden.

Posiblemente tengas más de 40 años o estés cerca de cumplirlos, cualquier avatar que ocurra ahora te dejará especialmente débil, a no ser que pongas remedio de inmediato. Y es así, no por psicología, sino que la población trabajadora está muy envejecida y a esta edad, cuando deberías pensar en comerte el mundo, estás pensando en sobrevivir, en cuidar tu economía, tu familia, tu carrera. Estas perplejo ante lo que te sucede.

Esta es la realidad.

Seguro que durante tiempo has estado tan orgulloso de tus debilidades, creyendo que eran tus fortalezas ¿no piensas desprenderte de ellas?. Ya va siendo hora de que te pongas a la tarea y te quites todo lo que sobra en tus comportamientos y saques toda tu capacidad interior.

Y no es psicología, de nuevo, es la realidad.

Organiza tu vida como un proyecto. 6º. 10 tips para volver al trabajo.

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Algunas personas me preguntan sobre la mejor forma de incorporarse al trabajo después de varios meses de confinamiento.

Aquí tienes una lista con las 10 principales recomendaciones, que han salido en esas conversaciones.

1º.- Comportarte de la misma forma que cuando te incorporas a un nuevo trabajo. Se prudente.
2º.- Recuerda lo que decía el Gatopardo “es preciso que todo cambie para que todo siga igual”. No muerdas el primer anzuelo que te lancen, ni creas que te ha tocado la lotería.
3º.- Ten presente que se han producido numerosas conversaciones silenciosas en las que no has participado. Las alianzas han cambiado: comprueba tus alianzas.
4º.- Recuerda que el teletrabajo deja más cadáveres de los que parece a primera vista. Cambia tu comportamiento según lo cambien tus jefes. Conviértete en un espejo.
5º.- Es muy probable que se produzcan despidos así que prepárate. ¡Hazte invisible!. Añade calidad a tu trabajo y no se te ocurra pedir un reconocimiento ni rápido ni público.

6.- Muy probablemente el poder ahora está confundido por la presión que soporta. Los jefes o se vuelven despóticos o depresivos. Mantén tus comportamientos equilibrados.

7.- A nadie le interesa tu experiencia en el confinamiento. Si te preguntan es por curiosidad, no por empatía. Así, que no te quejes.
8.- La empresa no es un foro político, ni económico, ni social. Guarda tus ideas bajo un prudente silencio. ¡Deja de insultar al televisor!
9.- Recuerda que tu empresa no te debe nada. Adelántate a los acontecimientos. Busca un nuevo trabajo en silencio. Así, valorarás más el que tienes o encontrarás uno mejor
10.- Esta ha sido una nueva crisis, no es el fin del mundo. Dios te ignora, no está jugando contigo.

 

Relax diario

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Este audio está especialmente diseñado para que puedas lograr un intenso estado de relax, enfocarte en tu tarea y reelaborar nuevas estrategias ante tus dificultades actuales tanto personales como profesionales.

Otros beneficios son la disminución de estrés, ansiedad, angustia y mejora del descanso. Escuchado antes de dormir te facilitará un sueño reconfortante. Empléalo si tus conversaciones internas, tus charlas mentales, ese rum-rum mental que te recrimina, te juzga, te hace perder la confianza, ha llegado a ser molesto o incontrolable.

Si tienes dificultades para concentrarte en el trabajo o has de preparar una reunión o mantener una conversación importante, puedes emplear este audio en el trabajo, durante periodos de 5-10 minutos varias veces a lo largo de tu jornada.

El modo de empleo es muy sencillo. Escucha el audio con auriculares, en las primeras ocasiones puede que tu curiosidad te haga seguir el texto, no es necesario. En determinados momentos o incluso durante todo el audio, te centrarás en tus propios pensamientos y conversaciones internas, lo que te ayudará a calmar tus voces mentales.

Una práctica continuada y regular escuchando Relax diario te ayudará a mantener la serenidad, la concentración y la generación de nuevas ideas.

No emplees este audio mientras estés conduciendo máquinas

chomindflow@gmail.com

Bienvenido a la selva del trabajo.

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Después de 100 días hasta la selva parece un espacio cómodo y apacible en el que hay que estar.

Para sir David Frederick Attenborough no hay un lugar mejor para vivir que las Galápagos. En sus documentales la selva está poblada por pájaros de mil colores buscando el amor, gorilas amigables, serpientes ensimismadas, leones que dormitan y ñúes que se alimentan apaciblemente de la sabrosa hierba que crece en las praderas.

Después de ver tantos documentales cualquier selva nos parece confortable: incluso la selva del trabajo.

¿Y cómo no va a serlo? Tan solo tienes que cuidar tu estrés, caminar conscientemente, saber escuchar, almacenar pensamientos positivos, canalizar tus emociones y descubrir en el interior de cualquier fiera una persona que sufre y etc, etc

Entonces serás feliz.

Más que salir de un confinamiento parece que nos negamos a salir de un sueño infantil.

La realidad no es un documental. Ten cuidado ahí afuera.

¡Bienvenido a la selva del trabajo!

 

 

 

Organiza tu vida como un proyecto: 5º Cuida tus tres vidas.

These designs won't create themselves!

 

Vivimos tres vidas: la personal, la profesional y la profunda. A lo largo de la vida podemos nacer y morir en diferentes ocasiones, según la habilidad o incompetencia de cada uno.

Voy a explicarme.

La vida personal es la que llamamos la vida familiar, está formada por nuestra familia de origen y aquellos nuevos miembros que vamos incorporando a lo largo de la vida. También forman parte de esta familia las amistades más intimas.

La vida personal está regida por el amor. Se mueve entre el bienestar y el malestar.

La vida profesional es la que llamamos «el trabajo» y se desarrolla en la empresa, las relaciones con los compañeros, la carrera profesional, el dinero. En ésta las emociones dejan de estar en primer plano, has de ir con cara de póquer y jugar a engañar al oponente.

La vida profesional está regida por el poder. Se mueve entre el éxito y el fracaso.

La vida profunda es la que llamamos, aquellos que se atreven, vida espiritual. Va más allá de la psicología, de la mente, del cerebro. La vida profunda permanece en nuestro interior, descarnada, mantiene nuestros valores y vive en un constante e intimo, debate.

La vida profunda está regida por la congruencia. Se mueve entre lo moral y lo inmoral

Cuidar tus tres vidas es capital para vivir una vida bien vivida. 

 

 

En este cofinamiento he aprendido una cosa que no sabía.

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Ahora que tanto se lleva airear lo que se ha aprendido en este confinamiento he de reconocer que solo he aprendido una cosa: que la mentira es indestructible y más en democracia.

Ya sabía que tenía que cuidar mi salud y por tanto mi cuerpo. Y ya lo cuidaba, unos días más otros menos, pero caminaba y de vez en cuando iba a un gimnasio, visitaba a mi médico, hacía los respectivos análisis y mantenía hábitos saludables.

También sabía que debía cuidar mis pensamientos y no dejar que se desbocaran. Sabía que no tenía que dar vueltas y vueltas a una rotonda, hiperreflexionando como un adolescente, que debía cortar mis alucinaciones visuales y auditivas, no alimentar miedos, ni dejarme llevar de las fantasías, ni la ansiedad.

Sabía también que la pandemia es un problema de la vida, sorprendente, desmedido tal vez, pero de la vida. La enfermedad, la muerte, la decadencia, la ruina, la desesperación, están en vida y no podemos escapar de ellos.

Sabía que, a la muerte, desde que dejé de ser un adulto joven, no le tengo miedo. Sé que vendrá y confío en que tarde, pues tengo mucho que hacer. Eso sí,  nunca había visto tanta muerte a mi alrededor como ahora: en familiares, o en familiares de amigos y sobrecoge sentirla. El dolor y el sufrimiento han estado muy cerca, incluso en nuestras casas. Pero eso es la vida y ya lo sabía.

También sabía que hay que tener unas firmes creencias y valores y que la religión es un consuelo al que acudimos las personas. Y me ha consolado ver a las personas santas rezar por aquellos que sufren. Siempre he sido católico y siempre, incluso cuando dudaba de Dios, intuitivamente, he sabido que es la mejor religión. Tampoco eso me ha sorprendido

También sabía que entre los que nos dirigen, como en cualquier empresa, o en cualquier organización abundan más los estúpidos, los ambiciosos, los soberbios, los déspotas, que las personas esforzadas, justas y con valores. Claro que hay de ambos y así será siempre.

Sé también que los más débiles son los que más sufren estas horribles situaciones. Ha sido así desde que el hombre es hombre y por mucho que algunos la píen y clamen al cielo y se arranquen las vestiduras no harán nada para que sea de otra manera. Es muy doloroso saber que va a ser como siempre fue y que los demagogos se aprovecharán de su dolor y los especuladores de sus pocos bienes. Así ha sido siempre y nada me hace pensar que va a cambiar

Ahora, lo que no sabía, pero es muy poco importante, que se podía mentir tanto y tanto y tanto sin mover un gesto. Nunca he visto a los mentirosos actuar con tanta seguridad, ni comportarse de una forma tan impúdica. Claro la mentira es así y claro que la conocía, pero dosificada y no en dosis tan altas.

Bien. Esto es lo que me ha enseñado la pandemia.

Cómo tener un problema, que te dure toda la vida

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1º.- Elije un recuerdo que te haga sufrir y tenlo presente. Este puede ser el comienzo de un problema para toda tu vida.

2º.- Al principio basta con recordarlo cada cierto tiempo. Empieza recordándolo una o dos veces a la semana, luego aumenta la frecuencia hasta llegar a una vez al día. Si tienes interés por tener gran problema recuérdalo varias veces al día.

3º.- Ahora queda añadir unas gotas de abono para que nada lo destruya. Llevarlo a tu familia. Haz a tu pareja una confidencia del tipo: “la mía fue una infancia sin amor”. Tu pareja lo alimentará a base de cariño.

4º.- Para que sea un problema de los que te quita el sueño, quéjate: “Por mucho que lo intente las cosas no cambian” “Soy incapaz de quitarme este peso de encima”

4º.- Ha llegado el momento de contárselo a un amigo. Elije a uno que no pueda tener la boca cerrada. Explícale el problema como si fuera la primera vez que se lo cuentas a alguien, tómate tiempo y hazlo con todo lujo de detalle. De vez en cuando salpimenta con expresiones del tipo: “Ya me conoces, siempre me pasa a m픓Parece que disfrutan haciéndome daño”

5º.- Sigue con los compañeros de trabajo. Con estos no necesitas ser tan preciso, pon mala cara, como ensimismado, y espera. Ya has echado el anzuelo. Esto es lo que se llama pescar un problema, ¡Sí señor! Ya vendrán a preguntarte.

6º.- Ya tienes un grupo de gente, desde familiares, amigos o desconocidos, que nada más verte te recordarán que tu vida es insufrible, dura y está llena de “problemas”.

7º.- De ahora en adelante es pan comido: pon cara de “me duele el estómago” mientras vas en el metro y fíjate en el resto de pasajeros, todos pasan de ti y parecen llevar unas buenas vidas.  Piensa por un instante “en este vagón nadie me ayuda por mucho que esté sufriendo”.

9º.- ¡Genial!. En muy poco tiempo has conseguido tener un gran problema, que ya empieza a causarte un sufrimiento especial. Eso sí, ni por un momento pienses que has sido tu quien lo ha creado.

10.- Y por último si quieres que dure para toda la vida. Es muy fácil, júzgate continuamente y pregúntate “¿Nunca va a parar este sufrimiento?”

Enhorabuena, ya tienes el problema que buscabas. ¡No lo olvides!