Categoría: Calidad en el trabajo

Bienvenido a la selva del trabajo.

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Después de 100 días hasta la selva parece un espacio cómodo y apacible en el que hay que estar.

Para sir David Frederick Attenborough no hay un lugar mejor para vivir que las Galápagos. En sus documentales la selva está poblada por pájaros de mil colores buscando el amor, gorilas amigables, serpientes ensimismadas, leones que dormitan y ñúes que se alimentan apaciblemente de la sabrosa hierba que crece en las praderas.

Después de ver tantos documentales cualquier selva nos parece confortable: incluso la selva del trabajo.

¿Y cómo no va a serlo? Tan solo tienes que cuidar tu estrés, caminar conscientemente, saber escuchar, almacenar pensamientos positivos, canalizar tus emociones y descubrir en el interior de cualquier fiera una persona que sufre y etc, etc

Entonces serás feliz.

Más que salir de un confinamiento parece que nos negamos a salir de un sueño infantil.

La realidad no es un documental. Ten cuidado ahí afuera.

¡Bienvenido a la selva del trabajo!

 

 

 

Organiza tu vida como un proyecto: 5º Cuida tus tres vidas.

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Vivimos tres vidas: la personal, la profesional y la profunda. A lo largo de la vida podemos nacer y morir en diferentes ocasiones, según la habilidad o incompetencia de cada uno.

Voy a explicarme.

La vida personal es la que llamamos la vida familiar, está formada por nuestra familia de origen y aquellos nuevos miembros que vamos incorporando a lo largo de la vida. También forman parte de esta familia las amistades más intimas.

La vida personal está regida por el amor. Se mueve entre el bienestar y el malestar.

La vida profesional es la que llamamos «el trabajo» y se desarrolla en la empresa, las relaciones con los compañeros, la carrera profesional, el dinero. En ésta las emociones dejan de estar en primer plano, has de ir con cara de póquer y jugar a engañar al oponente.

La vida profesional está regida por el poder. Se mueve entre el éxito y el fracaso.

La vida profunda es la que llamamos, aquellos que se atreven, vida espiritual. Va más allá de la psicología, de la mente, del cerebro. La vida profunda permanece en nuestro interior, descarnada, mantiene nuestros valores y vive en un constante e intimo, debate.

La vida profunda está regida por la congruencia. Se mueve entre lo moral y lo inmoral

Cuidar tus tres vidas es capital para vivir una vida bien vivida. 

 

 

¿Dónde están los grandes?

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Suelo ver Linkedin casi todas las mañanas. Lo reviso, leo las nuevas publicaciones, los comentarios a las mismas. Es uno de los indicadores que sigo, igual que las novedades editoriales en Espasa Calpe, los artículos de prensa que circulan, Pinterest, Instagram, Facebock, etc.  Son los ojos del mundo. Siempre atentos a lo que ocurre alrededor. Igual que el gigante Argos con sus cien ojos, Linkedin escanean continuamente el mundo. Si a unos les vence el cansancio, otros despiertan.

Ahora los ojos de Linkedin muestran un mundo blando y distorsionado, al que no parece interesarle el futuro: «Hemos adelantado en digitalización» «Trabajemos con felicidad» «Un nuevo estilo de liderazgo» «Ejemplos de gente solidaria» «Más transformación digital» «Cuidemos el jardín» «Ocupemos el lugar correcto para ser valorados de forma correcta» «¡El secreto de vivir es dar!» «Quiero que me vean sonreír». Cada frase una joya, pero juntas no hacen un collar.

«A las ocasiones deben los hombre muchas veces el lucir grandes » dice el cronista que relató la terrible peste de Sevilla de 1649 y llevó a la decadencia a la gran ciudad de Occidente.

Casi todos los días busco en Linkedin a esas personas tan necesarias hoy en las empresas, personas que «luzcan grande» frente a los pequeños. Sé que están, pero no las encuentro.

En este cofinamiento he aprendido una cosa que no sabía.

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Ahora que tanto se lleva airear lo que se ha aprendido en este confinamiento he de reconocer que solo he aprendido una cosa: que la mentira es indestructible y más en democracia.

Ya sabía que tenía que cuidar mi salud y por tanto mi cuerpo. Y ya lo cuidaba, unos días más otros menos, pero caminaba y de vez en cuando iba a un gimnasio, visitaba a mi médico, hacía los respectivos análisis y mantenía hábitos saludables.

También sabía que debía cuidar mis pensamientos y no dejar que se desbocaran. Sabía que no tenía que dar vueltas y vueltas a una rotonda, hiperreflexionando como un adolescente, que debía cortar mis alucinaciones visuales y auditivas, no alimentar miedos, ni dejarme llevar de las fantasías, ni la ansiedad.

Sabía también que la pandemia es un problema de la vida, sorprendente, desmedido tal vez, pero de la vida. La enfermedad, la muerte, la decadencia, la ruina, la desesperación, están en vida y no podemos escapar de ellos.

Sabía que, a la muerte, desde que dejé de ser un adulto joven, no le tengo miedo. Sé que vendrá y confío en que tarde, pues tengo mucho que hacer. Eso sí,  nunca había visto tanta muerte a mi alrededor como ahora: en familiares, o en familiares de amigos y sobrecoge sentirla. El dolor y el sufrimiento han estado muy cerca, incluso en nuestras casas. Pero eso es la vida y ya lo sabía.

También sabía que hay que tener unas firmes creencias y valores y que la religión es un consuelo al que acudimos las personas. Y me ha consolado ver a las personas santas rezar por aquellos que sufren. Siempre he sido católico y siempre, incluso cuando dudaba de Dios, intuitivamente, he sabido que es la mejor religión. Tampoco eso me ha sorprendido

También sabía que entre los que nos dirigen, como en cualquier empresa, o en cualquier organización abundan más los estúpidos, los ambiciosos, los soberbios, los déspotas, que las personas esforzadas, justas y con valores. Claro que hay de ambos y así será siempre.

Sé también que los más débiles son los que más sufren estas horribles situaciones. Ha sido así desde que el hombre es hombre y por mucho que algunos la píen y clamen al cielo y se arranquen las vestiduras no harán nada para que sea de otra manera. Es muy doloroso saber que va a ser como siempre fue y que los demagogos se aprovecharán de su dolor y los especuladores de sus pocos bienes. Así ha sido siempre y nada me hace pensar que va a cambiar

Ahora, lo que no sabía, pero es muy poco importante, que se podía mentir tanto y tanto y tanto sin mover un gesto. Nunca he visto a los mentirosos actuar con tanta seguridad, ni comportarse de una forma tan impúdica. Claro la mentira es así y claro que la conocía, pero dosificada y no en dosis tan altas.

Bien. Esto es lo que me ha enseñado la pandemia.

¿Has preparado tu evaluación anual?

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Posiblemente la evaluación anual es uno de los hitos más transcendentes a los que se enfrenta un profesional. A nadie le extraña, que antes de afrontarla, se sienta inseguro, con falta de confianza, ansioso, insomne o se lleje llevar por un excesivo optimismo. Las causas por las que no se prepara convenientemente una evaluación son variadas y nos afectan de modo diferente.

Como las avestruces muchos profesionales esconden su cabeza bajo tierra o corren de acá para allá agitados como pollos sin cabeza. Los hay que se llenan de pensamientos catastrofistas del tipo «no valgo» «me van a despedir» «esta empresa no es para mí» o comienzan a hiperreflexionar obsesivamente, otros en cambio, irresponsablemente, confian en su capacidad de improvisar.

La evaluación es uno de esos los rituales empresariales que han venido para quedarse. Tiene mucho de moda y otro tanto de inutilidad tal y como se hace en la actualidad. Aún así, es irremediable pasar por ella. Estar prevenido, preparado, tener claro lo que se ha de decir, no olvidar nada que le favorezca a uno, ser elegante, educado y por supuesto, como recomendaba Gracián, actuar estratégicamente «entrar con la suya para salir con la nuestra». Es la tarea en la que hay que prepararse.

El evaluado ha de tener en todo momento un pensamiento estratégico, decidir cuándo ha de jugar y cuándo no, valorar lo que debe decir y lo que debe callar, etc . Es decir emplear todas las habilidades como un pavo para influir en quien le evalúa. 

Este es el principal marco de juego para quien está siendo evaluado: convertir en socio, aliado, complice al está al otro lado de la mesa, sentado confortablemente y seguro de su poder.

Una buena evaluación supone un año de tranquilidad y de calma.

Como consejero me corresponde estar junto al evaluado y ayudarle a observar, predecir y actuar. Sobre todo actuar. Toda evaluación tiene mucho de actuación. Como dicen los regidores en el teatro: «faltan cinco minutos para salir a escena» ¿Estás preparado?

 

Eutanasia laboral. Descubre si estás siendo discriminado por edad.

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Si tienes más de 45 años, empieza a prepararte: tienes todas las papeletas para sufrir discriminación por edad en los próximos años. 

La discriminación por edad es un tipo de acoso dificil de evaluar objetivamente, pero muy fácil de sentir, basta una mirada, un comentario, un vacío, un desplante, etc.

En este post te dejo algunas reflexiones para que compruebes si comienzas a ser  discriminado por edad y no lo confundas con estar quemado (Burnout), más vinculado con el estrés, mala calidad del trabajo, carga excesiva, acoso, falta de tiempo, etc…

Algunos puntos a observar.

Recuerda que no es tu empresa quien te discrimina, ni el sistema capitalista, ni el gobierno y sus leyes. Te discriminan tus mismos compañeros, con los que has mantenido un trato cordial durante años. Algunos de ellos son los que convierten tu edad en una debilidad.

Acepta que tu no eres el culpable, ni tu edad es el problema. Muy probablemente haya personas mayores que tú en la empresa y no están sufriendo ningún tipo de discriminación por edad. 

Ten presente que la discriminación aparece a través de señales insignificantes. Pequeños comentarios, gestos, exclusiones, dilación. Si las pasas por alto estas alimentando la discriminación, te estás anestesiando a lo que te va a llegar. Estate atento a cualquier señal de discriminación por edad y actúa.

La discriminación por edad busca destruirte como persona. No toca tu talento, ni tus capacidades como trabajador, ni tu ilusión por tu profesión. Te califican como mayor, anticuado, rígido, poco rentable, etc. Si te dejas avasallar te vuelves el blanco al que van disparar.

No estás solo. ¿Conoces más casos en tu empresa?. Personas que con más de 45 años comienzan a ser discriminadas. La cultura de algunas empresas aceptan que los trabajadores al envejecer son una carga para la empresa y como única solución ven la aplicación de la Eutanasia Laboral.

Ten presente que los jóvenes no son tus enemigos, ellos son tus aliados de verdad. No te apartes de ellos y mucho menos dejes que se aparten de ti. Tu eres el sabio y tu sabiduría puede salvarles de muchas meteduras de pata. No sean el abuelo cebolleta, sé su mentor.

Acepta que tus objetivos vitales y profesionales están cambiando. Perdónate por no haber alcanzado los objetivos que te propusiste en tu juventud. No eres un inútil ni un fracasado: eran muy difíciles de lograr para ti en aquel momento.

Te propongo estas 10 tips, para actuar ante la discriminación por edad

1.- No te creas imprescindible. Se flexible.

2.- Acepta que nadie en la empresa te debe nada.

3.- Sé leal contigo. Formas un equipo de dos: tú y tú mismo

4.- No importa tu experiencia, importa tu sabiduría. Cultívala.

5.- Cada día, cada reunión, cada tarea es importante para tu propósito.

6.- Acércate a los jóvenes de éxito. Ayúdales. Se su mentor.

7.- Hazte valer. Haz que reconozcan tu trabajo. Se exigente.

8.- Adelántate al tiempo. Arriésgate, ve por delante.

9.- Comunícate con eficacia. Adapta tu discurso, acepta las modas.

10.- Nunca tires la toalla. Afuera hace mucho frío.

Siempre conserva la calma … y llegado el momento hazte invisible.

 

P.D. Si decides aprovecharte de tu edad para trabajar menos o nada, para estar rebotado con el mundo, sentirte deprimido, estar enfadado, sentirte una víctima, etc. y tu único deseo es jubilarte lo antes posible para no hacer nada de nada, este post no tiene interés para ti.

¡Disfruta de tu merecida y ganada a pulso discriminación por edad!

No te dejes discriminar por edad. ¡Actúa!

 

Two businessmen using a tablet computer

La discriminación por edad es más un sentimiento, que una fecha concreta. Comienza «cuando me siento cuestionado por mi edad» y no cuando cumplo una edad determinada.

Para hacernos una idea, es a partir de los 45 cuando comienza el rum-rum «te están saliendo canas» «ya no vales» «estás fuera de juego» «no me queda nada por hacer», pero al llegar 50 se vuelve una cantinela cargante «eres viejo» «si quieres hacer algo tienes que empezar de cero» y a los 55/60 se convierte en un ruido ensordecedor.

Para confirmar que se inicia el proceso de Discriminación por edadhas de prestar atención a las conversaciones de tu alrededor, a los hechos que se suceden y, por supuesto, a tus conversaciones interiores.

Por ejemplo si sientes que estás siendo apartado de un proyecto en el que participas, no eres convocado a las reuniones importantes, no te llega puntualmente, o simplemente no te llega, una información de valor, tus intervenciones son acogidas con silencio y por último están incorporando «savia nueva» y «nuevas ideas» y tu jefe te dice que no te preocupes, que es necesario para que el proyecto vaya adelante , y tienes más de 45 años: lo más seguro es que se esté iniciando un proceso de Discriminado por edad.

Ponte en marcha ¡No esperes más! La discriminación va a ir en aumento hasta que un día, inesperadamente, seas despedido y te sumes a los más de 1.500.000 de discriminados con más de 45 años (2018).

Para que estés atento te dejo un listado de indicadores que confirman, que el proceso de Discriminación por edad, ha comenzado o está a punto de comenzar. En un próximo post veremos como actuar.

Prepárate si escuchas estas frases, estás entrando en el el Reino del No

«No muestras interés por aprender» «No eres flexible mentalmente» «No te adaptas la tecnología». «No eres nativo digital» «Tienes barriguita» «No eres creativo» «Necesitamos ideas nuevas» «No estás comprometido» «No tienes energía» «No eres manejable, te estás volviendo susceptible y rígido» «No sabes trabajar con los jóvenes, tienes que adaptarte» «No entiendes el mundo actual» «No tienes flexibilidad de horarios» «No tienes flexibilidad en el salario» «No eres joven» … «¡Eres viejo para esto!»

¡No te dejes discriminar por edad!

No pierdas ni un minuto, planifica tu respuesta, inicia tu estrategia. Eres valioso y necesario para la sociedad, para tu empresa, para tu familia y para ti. Confía en tu sabiduría.

¡Te queda una tercera parte de tu vida por vivir! ¡Adelante!

10 tips para reorganizar tu vida con +50

Esto no va conmigo!

 

1.- Acepta que el tiempo pasa. Es señal de que estás vivo.

2.- Tus canas son la materia gris tu cerebro. Haz de ellas tu sabiduría.

3.- Ser senior ocupa un tercio de tu vida

4.- Organiza tu vida como un proyecto del que eres responsable. Observa, predice y actúa

5.- Perdónate por no haber logrado todo lo que te propusiste. Se compasivo.

6.- Olvida los malos problemas y céntrate en los buenos. Queda mucho camino por recorrer.

7.- Se creativo e ingenioso. Vive con intensidad y esfuerzo.

8.- Esfuérzate en sonreír. Es contagioso.

9.- Elige los valores que necesitas en este momento de ti vida.

10.- La vida es un regalo. ¡Unas vacaciones pagadas!. ¡Vívela!

Sí o sí envejecerás ¿Lo estás planificando?

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Estamos tan preocupados con nuestro día a día, que olvidamos el futuro que nos viene: la vejez.

El envejecimiento da mal rollo, genera miedo y ansiedad, nos hace pensar en la decadencia física, psicológica y social, que nos acecha. Su llegada nos aparta del trabajo de un modo traumático con un último despido o de modo más amable disfrutando de la jubilación económica adecuada. Así iniciamos una nueva y última etapa en nuestra vida: la vejez.

Lograr una vejez saludable y satisfactoria es ahora el objetivo.

El envejecimiento es un proceso más complejo y largo de lo que podemos imaginar. De modo similar al proceso de convertirnos en adultos, que iniciamos a los 16-18 años en el Instituto y concluye satisfactoriamente con la estabilidad profesional y familiar. Es entre los 45-50 años, cuando iniciamos el proceso de lograr el estilo de envejececimiento, que deseamos.

Con la cercanía de la vejez da comienzo una nueva etapa en nuestra vida, que hemos de  planificar de modo similar, a la juventud y a la adultez, si queremos alcanzar una vejez que satisfaga el deseo de vivir una vida bien vivida.

Definir, planificar, tomar decisiones estratégicas sobre ese momento, nos acercará al potencial que queremos desarrollar en la ultima mitad de nuestra vida. Implicarse activamente con la vida es aceptar cada momento de la misma. Aceptar la llegada del envejecimiento nos permite pilotar acertadamente la última mitad de nuestra vida.

Predecir cómo queremos que sea nuestra vejez, adelantarnos a ella, planificarla, nos permitirá tener una vida más saludable y satisfactoria.