Categoría: coaching on-line

No te dejes discriminar por edad. ¡Actúa!

 

Two businessmen using a tablet computer

La discriminación por edad es más un sentimiento, que una fecha concreta. Comienza «cuando me siento cuestionado por mi edad» y no cuando cumplo una edad determinada.

Para hacernos una idea, es a partir de los 45 cuando comienza el rum-rum «te están saliendo canas» «ya no vales» «estás fuera de juego» «no me queda nada por hacer», pero al llegar 50 se vuelve una cantinela cargante «eres viejo» «si quieres hacer algo tienes que empezar de cero» y a los 55/60 se convierte en un ruido ensordecedor.

Para confirmar que se inicia el proceso de Discriminación por edadhas de prestar atención a las conversaciones de tu alrededor, a los hechos que se suceden y, por supuesto, a tus conversaciones interiores.

Por ejemplo si sientes que estás siendo apartado de un proyecto en el que participas, no eres convocado a las reuniones importantes, no te llega puntualmente, o simplemente no te llega, una información de valor, tus intervenciones son acogidas con silencio y por último están incorporando «savia nueva» y «nuevas ideas» y tu jefe te dice que no te preocupes, que es necesario para que el proyecto vaya adelante , y tienes más de 45 años: lo más seguro es que se esté iniciando un proceso de Discriminado por edad.

Ponte en marcha ¡No esperes más! La discriminación va a ir en aumento hasta que un día, inesperadamente, seas despedido y te sumes a los más de 1.500.000 de discriminados con más de 45 años (2018).

Para que estés atento te dejo un listado de indicadores que confirman, que el proceso de Discriminación por edad, ha comenzado o está a punto de comenzar. En un próximo post veremos como actuar.

Prepárate si escuchas estas frases, estás entrando en el el Reino del No

«No muestras interés por aprender» «No eres flexible mentalmente» «No te adaptas la tecnología». «No eres nativo digital» «Tienes barriguita» «No eres creativo» «Necesitamos ideas nuevas» «No estás comprometido» «No tienes energía» «No eres manejable, te estás volviendo susceptible y rígido» «No sabes trabajar con los jóvenes, tienes que adaptarte» «No entiendes el mundo actual» «No tienes flexibilidad de horarios» «No tienes flexibilidad en el salario» «No eres joven» … «¡Eres viejo para esto!»

¡No te dejes discriminar por edad!

No pierdas ni un minuto, planifica tu respuesta, inicia tu estrategia. Eres valioso y necesario para la sociedad, para tu empresa, para tu familia y para ti. Confía en tu sabiduría.

¡Te queda una tercera parte de tu vida por vivir! ¡Adelante!

¡Adiós autoayuda, adiós!

frases-que-deberian-estar-prohibidas-las-cosas-que-nunca-debes-decir-a-un-parado

Estás en la calle. No tienes trabajo. Te han dado el mes de vacaciones que tanto necesitabas. Comienzas a dormir mal. Tus “amigos” esos que tanto te repetían que contaras con ellos, no se ponen al teléfono. Logras entrevistas para dentro de tres meses “chico estoy muy liado y antes, de verdad, no puedo”. Estás demasiado tiempo sentado en el sillón del salón. Comienzas a jugar con la Tablet. No quieres abrir tu linkedin, ni la app de tu banco. Te quedas en casa y luego te das un paseo por el parque. Todos los días te cruzas con la pandilla de drogatas y con sus camellos. Cada cierto tiempo con la policía. Es una realidad que no imaginabas. Caminas por la ciudad sin rumbo. Entras en una librería y vas a esa maldita estantería ¡Autoayuda! Te sientes mayor. Ya pasas de los 40. Desde la universidad, desde la escuela de negocios, desde que hiciste el último curso de PNL, con el que te premio tu antigua empresa, no habías leído un libro de empresa y ahora estás frente a la estantería de ¡Autoayuda! Como si en ellos estuviera tu salvación. Como si fueran un oráculo que consultar. Como si tuvieran algo nuevo que decir

Cada titulo es más evocador que el anterior: «Pon al día tu autoestima». «Mira el mundo con un microscopio». «Es el momento de ponerte a plantar algo».  «Sueña». «Ahora es tu momento». «Deja atrás la mala racha. La buena suerte: existe». «El cocinero que vendió su mini de segunda mano». «Bienvenido al autobús»

Son muchos más de los que te imaginas. Cientos de libros de autoayuda con títulos sencillos por no decir infantiles.

Cierto, te han despedido y lo único que se te ocurre es un manual para encontrar trabajo: “encontrar trabajo es un trabajo” te repites, “es el momento de transformar mi vida, mis ilusiones, mis familia : ser otro” te repites, “de lograr lo que siempre he querido” te repites, “de terminar con esta mala racha que dura años” te repites.

Tu cabeza se llena de conversaciones.

Dejas de ser el que eras y te conviertes en un nuevo tipo de consumidor: el parado. Pasas por caja y te llevas tres libros interesantísimos.

En la cama los miras. Abres uno, y después otro, y después otro: “Por favor se feliz”. “Las 8 leyes chinas para ser millonario”. “El atajo del mago”.

Lo acabas de entender: ¡Es el momento de tirarlos! De tirar esa literatura autocompasiva, que te trata como un millenial.

Sí, pasas de los 40 años y no eres un tipo indefenso, ni estás alelado, ni eres un inútil. Eres una persona que pasa por una dificultad. Nada más. Una grave dificultad, eso sí.

Cuanto antes lo arregles mejor.

No seas tu mismo

Small business, working at the office.

«Compórtate como eres. Sé tu mismo». Es una frase que debería estar prohibida. Ni los motivadores profesionales, ni tu familia, ni tus amigos y mucho menos tus compañeros de trabajo deberían decírtela. Y, por favor, nunca se lo recomiendes a nadie, salvo que sea tu enemigo.

Que alguien te diga «Corre el riesgo de ser tu mismo» es de una ingenuidad tan aplastante, que merece bajar un escalón en tu aprecio. Nadie quiere que seas como eres. Incluso las personas que te aman, querrían cambiar algo en ti.

A nadie le interesa mostrarse tal y como es, sin secretos. Recubierto tan solo por una piel de cristal. ¡A nadie! Y al que menos a ti.

Si te enfrentas a una entrevista de trabajo, a una reunión con tu jefe, quieres una hipoteca, una subida de salario, estás cambiando de trabajo, o buscas una nueva posición. Cuidado. Guarda silencio y planifica, planifica y planifica. Incluso la imagen que debes dar de ti.

La estrategia, la compasión, la habilidad… y por supuesto la sinceridad. ¡Sí! la sinceridad entendida como «no mentira» y «no verdad». Te abrirán las puertas por las que quieres pasar. Y para ello no debes comportarte como eres, has de comportarte como quieres ser percibido, que es otra cosa.

Deja de quejarte

queja

 

Pocas cosas resultan tan adictivas como la queja.

Cuando empiezas ya no puedes parar. Una queja llama a la siguiente, se encadenan sin solución de continuidad y convierten la vida en un túnel oscuro en el que no se intuye ninguna salida.

Tu familia, tus amigos, tus compañeros de trabajo según te acercas con tus quejas se separan. Cualquier persona vale para escuchar tus quejas y con las más cercanas te sientes más en tu salsa, ante ellas te quejas con una mayor intensidad emocional, pero lo único que consigues es que se alejen de ti. Lo que al principio les entretenía por curiosidad malsana, ahora les aburre.

El extremo es cuando te quejas ante personas que no conoces, en el bar, en la calle, en el trabajo, entonces te sientes profundamente solo e incomprendido, como si la Fortuna jugara contigo igual que el viento con las hojas secas de los árboles

La queja te desacredita ante los ojos de los demás. Te hace perder valor y te convierte en una persona débil. Con la queja buscas la compasión, la amistad, la empatía de los otros, pero encuentra su desprecio. Así, abres la puerta al que te escucha, para que haga lo mismo, es más le explicas como hacerlo. Igual que si le explicaras a un ladrón donde has guardado las pocas joyas que te quedan después del último.  Además, como sabe que no es el primer ladrón se siente disculpado y te causará mayor daño si puede.

Quejarse de lo que te ha pasado da pie a lo que está por llegar. Anima al que te escucha a hacer lo mismo. Si fuiste despreciado, te despreciarán de nuevo. Nadie confía en el quien se queja, es más lo menosprecia, le subestima. Le anula y le quita cualquier valor que tenga.

Al buscar consuelo con la queja se atrae el desprecio y la complacencia.

La solución

Una persona prudente nunca habla de sus defectos. Todo lo contrario, celebra los éxitos logrados, comenta los favores que ha recibido, señala la atención, el respeto y de la estima que otros sienten por él, para que otros puedan emularlos.

Ser reconocido y admirado atrae a los amigos y frena a tus enemigos.

Dos caminando juntos

.maxresdefault

 

En ocasiones me preguntan como se desarrolla una reunión de asesoramiento, he aquí una descripción de la misma.

 

No camines delante de mí, puede que no te siga. No camines detrás de mi, puede que no te guíe. Camina junto a mí y sé mí amigo.

Albert Camus

 

La conversación que mantienen en la intimidad el cliente y el consejero recuerda la situación en la que dos amigos se intercambian confidencias . Cómodamente sentados uno frente a otro con una especial sensación de reconocimiento, libertad y discreción. La conversación se adentra, sin esfuerzo, ni dolor, en lo más recóndito del alma, en lo más oculto y secreto. Igual que si se tratara de una excavación arqueológica. Se produce así una conversación entre iguales que se respetan, entre desconocidos que conversan con intensidad, profundidad y sinceridad. Una conversación orientada a vivir una vida bien vivida.

Una especial relación

Por supuesto no basta con la amistad, la cercanía, el reconocimiento, la empatía, en una conversación que busca descubrir el bienestar. El consejero con su experiencia y técnica, dirige estratégicamente la conversación convirtiéndola en una terapia sanadora. Las palabras, los silencios, las metáforas, como un cedazo van separando con cuidado el grano de la paja. Es en este momento cuando, apoyándose en el trato respetuoso y educado, el “decir placentero, sugestivo” transforma la conversación de “enseñanza culta” en una acción terapéutica, sanadora y liberadora. Al placer de conversar se une la utilidad del aprendizaje vital que se intercambia como un regalo entre ambos. Es entonces cuando los amigos, como remarca Gracián, se vuelven maestros el uno del otro. Es entonces cuando la conversación produce cambios duraderos en la vida y transforma al cliente en una persona activa, le devuelve la ilusión, la confianza y le motiva a la acción.  

Más sencillo, más rápido, mas útil

Lograr este ambiente de sencillez terapéutica requiere de una gran humildad. Primero, por parte del consejero al aceptar que no va a ser él quien descubra las soluciones. En segundo lugar el cliente ha de aceptar que las soluciones, que ha empleado hasta este momento, debe abandonarlas. Ambos son imprescindibles para este propósito. Uno y otro han de esforzarán a través de la conversación en construir una nueva estrategia de la que el cliente será el protagonista y por tanto quien la implementará y logrará el tan deseado éxito. Una relación oculta, aunque no secreta.

La conversación que ambos mantienen en el microcosmos relajado y apacible del despacho, está en íntima relación con los tiempos y el espacio del macrocosmos externo en el que habita el cognitivamente el cliente. El mundo de sufrimiento, de la angustia, la ansiedad, la depresión, el fracaso de la vida del que quiere salir se traducen en palabras, con las que se dibuja un mapa, un camino por el que dos caminan juntos. Esta relación de profunda amistad es a la vez científica y emocional, cálida y fría, pero principalmente centrada en el propósito del cliente, en nada más.

Cambiar o transformarse.

Así se desarrolla una reunión de asesoramiento persona a persona.

En un espacio intimo, protegido, se desarrolla esta sincera relación de «amistad» entre cliente y consejero, produciéndose la magia del cambio “La tarea del asesor no consiste pensar por el cliente, ni acerca del cliente, sino con él” caminar juntos, ni delante ni detrás, hombro con hombro. 

Es el cliente quien decide cambiar o transformarse.

Del libro «Deja de hacer bien lo que haces mal» de Chomin Alonso

La sencillez de Milton Erickson.

miltonerickson

Si en algo destacaba Milton Erickson – te recomiendo que leas el pequeño libro Mi voz ira contigo sobre su impecable y honesto estilo de trabajo como terapeuta – era haciendo las cosas de la forma más sencilla posible. Si leemos algunos de sus Seminarios Pedagógicos, editados por Zeig, veremos como con sencillas conversaciones, anécdotas y chistes lograba que sus alumnos “cambiaran” sin esfuerzo.

Hacer lo que haces cada día, de una forma más sencilla, puede parecerte casi imposible. “Es todo tan complicado” te dirás. ¿Cómo puedes aprender a hacer las cosas más sencillas? Fácil. No te mires más de la cuenta al espejo, ni te plantees demasiados problemas a los que tengas que encontrar solución y las cosas serán más fáciles.

Nada hay tan complejo y a la vez tan sencillo como la vida. Mi padre en el final de su larga enfermedad, me hizo la siguiente confidencia: “¡Hijo, qué difícil es morirse!”.

Recuerda el momento en el que te despertaste esta mañana ¿Qué hiciste para vivir?¿Qué haces ahora mientras lees estas palabras, para continuar vivo? Nada. Absolutamente nada. Vives. Así de sencillo.

Einstein aconsejaba que debían hacerse las cosas “tan sencillas como fuera posible, pero no más”.

Así era el estilo con el que Milton Erickson ayudaba a sus clientes. Un método muy sencillo, que puedes aplicar contigo mismo, con tus hijos, amigos, alumnos, empleados… con aquellas personas que quieras ayudar o que te pidan ayuda.

Presta un poco de atención:

1º.- No tengas ninguna idea preconcebida sobre ti. Si por un momento piensas “yo soy así y nunca podré ser de otra forma” te esforzarás en continuar siendo como eres. Tampoco pienses mucho en cómo quieres ser: sé.

Escucha a tu intuición, ella tiene mucho que decirte.

2º.- Intenta conseguir el más pequeño de los cambios que puedas imaginar. Un cambio sencillo y fácil, que no te lleve tiempo y en el que no tengas que esforzarte, un cambio que cuando lo logres pase desapercibido. De inmediato, sin esfuerzo, comprobarás que a tu alrededor se producirán nuevos cambios, en la personas, en la situación, con respecto a ti y lo más curioso escucharas “te veo mejor”, “ya tienes más color”, “estás más guapo”…

3º.- Habla de tal forma que las personas que te rodean te entiendan y para ello háblales con sus palabras. Recuerda que si quieres que te escuchen, has de escuchar tu primero, sin cansarte, durante el tiempo que sea necesario hasta que se interesen por ti. Ten siempre en cuenta que lo que te dicen “es su verdad” por eso has de escuchar atentamente sus palabras para no confundirte.

4º.- Descubre, encuentra, disfruta de la novedad, en ella encontrarás tu interés por mejorar. Sí logras actuar de esta forma y sin esfuerzo, es señal de que empiezas a ser un tipo sencillo, que no simple.

Sé más Flexible. Deja de hacer bien, lo que haces mal.

 

Puede parecer sencillo pero no lo es tanto. La costumbre te lleva a hacer una y otra vez lo que sabes hacer. Cada vez más rápido, cada vez mejor. De modo automático y sin pensar. El problema aparece cuando te vuelves rígido y eres muy bueno haciendo las cosas mal. Entonces todo se complica y poco a poco te vas metiendo en un lío mayor.

Encontrar soluciones sencillas a problemas complejos es una habilidad que va perdiendo el individuo. «¿Cómo va a tener una respuesta sencilla algo que me causa tanto malestar?». Los retos se multiplican y  los consejeros han de ayudar a sus clientes a encontrar respuestas sencillas. Disolver con rapidez las dificultades que entorpecen la vida profesional es la tarea capital.

Un paso sencillo del que se tiene un resultado excelente es: dejar de hacer bien, lo que haces mal.

Cuando una persona está dejando de hacer lo que hacían mal, no responde de un modo automático, separa sus emociones de la toma de decisiones, ni culpa a los demás de lo que a él le ocurre, etc. Entonces decimos que se ha vuelto más flexible y los resultados son evidentes «Tengo más tiempo. Las cosas salen con mayor facilidad. No tengo que estar en todas partes. Tengo una sensación rara».

Por mucho que duela hay comportamientos, actitudes, palabras, gestos que deben eliminarse si quieres influir acertadamente en las personas que están bajo tu responsabilidad.

 

 

Algunos tips para sobrevivir a la gente tóxica en tu nuevo trabajo.

GENTE-TOXICA

En un nuevo trabajo, además de la novedad y de la inquietud por hacerlo estupendamente, aparecen ante ti un grupo de personas, que por su carácter o por su forma de relacionarse contigo, te van a resultar muy peculiares y peligrosas, son gente tóxica. En toda organización los encontrarás.

Por supuesto también encontrarás magníficas personas interesadas en su trabajo y profesionales de los que aprender. Pero al principio, no serán ellos quienes destaquen, sencillamente te observarán en silencio.

Aquí van algunos consejos que te ayudarán a sobrevivir los 6 primeros meses. Después ya es cosa tuya.

1º. Desconfía de la gente tóxica.

Gran parte de los consejos de tus nuevos compañeros pretenden que te comportes como ellos y por lo tanto que tengas su visión de la empresa y de todas las personas con las que te vas a relacionar.

Solución. Confía en ti. Esta es una herramienta muy eficaz. Recuerda que si te han contratado es por algo: te necesitan y no han encontrado otro mejor. Así, que has de ser como eres.

2º Se humilde.

Tus nuevos compañeros querrán saber de ti, lo intentarán en las conversaciones sencillas, tomando café, a la hora de la comida, en el WhatsApp y excitarán tu soberbia y tu altanería. Buscarán tus fallos.

Solución. Observa. Céntrate en los hechos, ni en sus palabras, ni en sus anécdotas, solo en lo que sea tangible.

3º Se valiente.

La descripción que harán de la empresa resultará desalentadora. Unas veces dicen «Nada se puede intentar, ya está todo hecho», otras  «las cosas son como son y no hay que cambiarlas». Te harán sentir que te has equivocado al elegir este trabajo.

Solución. Ten calma. Espera a que se presenten ante ti aquellos compañeros capaces de valorar adecuadamente tu trabajo y tus propuestas.

4º Valora correctamente a cada compañero.

Los menos capaces, los más inseguros, los más débiles.. serán los que con más vehemencia defiendan sus ideas. Aparentarán ser los que más saben. Son de la secta de la verdad suprema.

Solución. Aprende con rapidez. Tanto de las personas como de tu puesto de trabajo. No te confundas, ten una mirada limpia.

5º Se respetuoso.

Algunos buscaran tu alianza en pequeñas corruptelas: no hacer bien su trabajo, salir antes, perder el tiempo, no aportar. Son los chicos malotes y a la vez los más divertidos. También los más falsos.

Solución. Traza tu propio camino. Es importante que sepas lo que quieres lograr en este momento de tu vida y conéctalos con tu futuro.

Equipos integrados por egoístas. ¿Estamos ante la destrucción calculada del trabajo en equipo?

Graphic designers in a meeting

Mucha gente se extraña todavía de que en la empresa no funcionen los equipos de trabajo. Claro que funcionan, pero no lo hacen como desde niños nos han enseñado y mucho menos con la eficacia que esperamos de ellos.

La gente lo expresa de esta forma sencilla. «Más que compañeros parecen competidores, enemigos».  «Son personas egoístas que se apropian de lo que no es suyo».  «Muchos no cumplen con sus responsabilidades».  «Desde primaria te dicen que hay que trabajar en equipo y cuando trabajas estás rodeado de tiburones».  «No se puede trabajar con ellos, son vagos».

¿Qué está ocurriendo?

Intentemos comprenderlo a través de la teoría de juegos y algo más

Conceptualmente podemos diferenciar los equipos como: equipos de suma cero y equipos de suma positiva y un tercero de nueva aparición los equipos integrados por egoístas.

1º.- En los Equipos de suma cero unos componentes buscan ganar y para ello su principal interés es que otros miembros del equipo pierdan. Es decir: cuanto más pierda el otro más gano yo. Si bien logran lo que se proponen, a la postre generan un ambientes tóxico y de enfrentamiento.

Eso sí son equipos que te permiten trepar en el caso que seas el ganador

2º.-  En cambio hay otros equipos más interesantes y creativos, estos son los equipos de suma mayor que cero. En estos equipos los componentes saben que el compromiso, las aportaciones y el trabajo enriquecen a todos sus miembros y al proyecto en el que trabajan. Esta es su fortaleza y también su debilidad.  ¡Cada integrante del equipo quiere que el otro gane más, así cuanto más gane él, más gano yo!.

Son equipos que suelen funcionar por proyectos y durante cortos espacios de tiempo. Equipos que se montan y se desmontan según el proyecto requiera. Son bombas creativas cargadas de ilusión. El paternalismo-libertario (Sunstein&Thaler) es una de sus grandes herramientas.

Ojo. (La simplificación buenista de ganar-ganar elimina la riqueza de estos equipos colaborativos al eliminar la competitividad-generosa)

Hasta aquí perfecto. Ahora viene lo disruptivo,

3.- La gran corriente super-egoista y ultra-individualista que desde hace tiempo está haciendo furor en Silicon Valey del que muchos toman ejemplo. Encabezada por el slogan inenarrable por infantil de Zuckerberg «Muévete rápido y rompe las cosas», que tanto nos recuerda a la celebre consigna anarquista de Bakunin: destruir para construir. Vamos traducido al lenguaje capitalista/consumista: coge el dinero y corre.

¿Se pueden constituir equipos que tengan por único valor el egoísmo? ¡Claro! Y son verdaderamente eficaces. El egoísta es un depredador, que roba todo lo que está al alcance de su mano, no con el afán de ganar al otro, ni mucho menos: lo desprecia y lo borra, lo aniquila.

Su «filosofía» de cabecera es el objetivismo de Ayn Rand, defensora del egoísmo en el trabajo, de aprovecharse del otro, canibalizar sus logros, destruirlos, por el simple placer de quedar por encima.

Admitámoslo . La moda actual en la empresa son los equipos en los que se integra un egoísta. Se encuentran en todas las empresas y alguno de sus integrantes solo se preocupan por ellos mismos.

¿Estamos ante una respuesta a la falta de trabajo en equipo o ante la destrucción calculada del trabajo en equipo?

 

10 Tips para salir de la rotonda y vivir mejor.

Aquí te dejo algunas pistas.

Prueba a ser más flexible y comprensivo. Con el tiempo vuelves más rígido.

Solución. No le des tantas vueltas a tu futuro y a tu pasado

Deja de quejarte. No te ayuda en nada: cuanto más te quejas más débil te vuelves

Solución:  Habla mal de alguien que no conozcas durante 3 min. seguidos al día. Descubrirás que es agotador.

Elige aquellos valores que son importantes para ti. ( 3 como máximo )

Solución. Imagina que eres un super-héroe: ¿cuáles son tus valores?.  Valiente, humilde, comprometido, etc.

Deja de hacer lo que haces. Suena radical, pero es sencillo, deja de hacer aquello que sabes que no funciona.

Solución. Haz algo nuevo  e inmediatamente corrígelo. El truco está es corregir.

Deja de buscar el equilibrio. Busca el movimiento.

Solución. Comprométete con la acción.

Separa emociones y toma de decisiones.

Solución. Acepta tus emociones, no las escondas. Te hacen fuerte y valeroso.

Limita tus problemas. Ellos no son tu vida.

Solución. ¿Recuerda los tres primeros minutos de tu peor problema?

Acepta que los amigos se van, se va el tiempo, se va la ilusión, se va la vida.

Solución. Haz hoy algo importante para ti, solo para ti y no lo compartas con nadie.

Acepta que no estás solo, que hay gente que te quiere, que te admira, que daría todo por ti.

Solución. Haz hoy algo que sea importante para otro y no se lo digas. Disfrutado en silencio.

10. Acepta que la vida es un regalo. ¡Unas vacaciones pagadas!

Solución. ¡Vive!