Categoría: trabajo en equipo

Organiza tu vida como un proyecto. 6º. 10 tips para volver al trabajo.

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Algunas personas me preguntan sobre la mejor forma de incorporarse al trabajo después de varios meses de confinamiento.

Aquí tienes una lista con las 10 principales recomendaciones, que han salido en esas conversaciones.

1º.- Comportarte de la misma forma que cuando te incorporas a un nuevo trabajo. Se prudente.
2º.- Recuerda lo que decía el Gatopardo “es preciso que todo cambie para que todo siga igual”. No muerdas el primer anzuelo que te lancen, ni creas que te ha tocado la lotería.
3º.- Ten presente que se han producido numerosas conversaciones silenciosas en las que no has participado. Las alianzas han cambiado: comprueba tus alianzas.
4º.- Recuerda que el teletrabajo deja más cadáveres de los que parece a primera vista. Cambia tu comportamiento según lo cambien tus jefes. Conviértete en un espejo.
5º.- Es muy probable que se produzcan despidos así que prepárate. ¡Hazte invisible!. Añade calidad a tu trabajo y no se te ocurra pedir un reconocimiento ni rápido ni público.

6.- Muy probablemente el poder ahora está confundido por la presión que soporta. Los jefes o se vuelven despóticos o depresivos. Mantén tus comportamientos equilibrados.

7.- A nadie le interesa tu experiencia en el confinamiento. Si te preguntan es por curiosidad, no por empatía. Así, que no te quejes.
8.- La empresa no es un foro político, ni económico, ni social. Guarda tus ideas bajo un prudente silencio. ¡Deja de insultar al televisor!
9.- Recuerda que tu empresa no te debe nada. Adelántate a los acontecimientos. Busca un nuevo trabajo en silencio. Así, valorarás más el que tienes o encontrarás uno mejor
10.- Esta ha sido una nueva crisis, no es el fin del mundo. Dios te ignora, no está jugando contigo.

 

Bienvenido a la selva del trabajo.

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Después de 100 días hasta la selva parece un espacio cómodo y apacible en el que hay que estar.

Para sir David Frederick Attenborough no hay un lugar mejor para vivir que las Galápagos. En sus documentales la selva está poblada por pájaros de mil colores buscando el amor, gorilas amigables, serpientes ensimismadas, leones que dormitan y ñúes que se alimentan apaciblemente de la sabrosa hierba que crece en las praderas.

Después de ver tantos documentales cualquier selva nos parece confortable: incluso la selva del trabajo.

¿Y cómo no va a serlo? Tan solo tienes que cuidar tu estrés, caminar conscientemente, saber escuchar, almacenar pensamientos positivos, canalizar tus emociones y descubrir en el interior de cualquier fiera una persona que sufre y etc, etc

Entonces serás feliz.

Más que salir de un confinamiento parece que nos negamos a salir de un sueño infantil.

La realidad no es un documental. Ten cuidado ahí afuera.

¡Bienvenido a la selva del trabajo!

 

 

 

¿Dónde están los grandes?

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Suelo ver Linkedin casi todas las mañanas. Lo reviso, leo las nuevas publicaciones, los comentarios a las mismas. Es uno de los indicadores que sigo, igual que las novedades editoriales en Espasa Calpe, los artículos de prensa que circulan, Pinterest, Instagram, Facebock, etc.  Son los ojos del mundo. Siempre atentos a lo que ocurre alrededor. Igual que el gigante Argos con sus cien ojos, Linkedin escanean continuamente el mundo. Si a unos les vence el cansancio, otros despiertan.

Ahora los ojos de Linkedin muestran un mundo blando y distorsionado, al que no parece interesarle el futuro: «Hemos adelantado en digitalización» «Trabajemos con felicidad» «Un nuevo estilo de liderazgo» «Ejemplos de gente solidaria» «Más transformación digital» «Cuidemos el jardín» «Ocupemos el lugar correcto para ser valorados de forma correcta» «¡El secreto de vivir es dar!» «Quiero que me vean sonreír». Cada frase una joya, pero juntas no hacen un collar.

«A las ocasiones deben los hombre muchas veces el lucir grandes » dice el cronista que relató la terrible peste de Sevilla de 1649 y llevó a la decadencia a la gran ciudad de Occidente.

Casi todos los días busco en Linkedin a esas personas tan necesarias hoy en las empresas, personas que «luzcan grande» frente a los pequeños. Sé que están, pero no las encuentro.

Algunos tips para sobrevivir a la gente tóxica en tu nuevo trabajo.

GENTE-TOXICA

En un nuevo trabajo, además de la novedad y de la inquietud por hacerlo estupendamente, aparecen ante ti un grupo de personas, que por su carácter o por su forma de relacionarse contigo, te van a resultar muy peculiares y peligrosas, son gente tóxica. En toda organización los encontrarás.

Por supuesto también encontrarás magníficas personas interesadas en su trabajo y profesionales de los que aprender. Pero al principio, no serán ellos quienes destaquen, sencillamente te observarán en silencio.

Aquí van algunos consejos que te ayudarán a sobrevivir los 6 primeros meses. Después ya es cosa tuya.

1º. Desconfía de la gente tóxica.

Gran parte de los consejos de tus nuevos compañeros pretenden que te comportes como ellos y por lo tanto que tengas su visión de la empresa y de todas las personas con las que te vas a relacionar.

Solución. Confía en ti. Esta es una herramienta muy eficaz. Recuerda que si te han contratado es por algo: te necesitan y no han encontrado otro mejor. Así, que has de ser como eres.

2º Se humilde.

Tus nuevos compañeros querrán saber de ti, lo intentarán en las conversaciones sencillas, tomando café, a la hora de la comida, en el WhatsApp y excitarán tu soberbia y tu altanería. Buscarán tus fallos.

Solución. Observa. Céntrate en los hechos, ni en sus palabras, ni en sus anécdotas, solo en lo que sea tangible.

3º Se valiente.

La descripción que harán de la empresa resultará desalentadora. Unas veces dicen «Nada se puede intentar, ya está todo hecho», otras  «las cosas son como son y no hay que cambiarlas». Te harán sentir que te has equivocado al elegir este trabajo.

Solución. Ten calma. Espera a que se presenten ante ti aquellos compañeros capaces de valorar adecuadamente tu trabajo y tus propuestas.

4º Valora correctamente a cada compañero.

Los menos capaces, los más inseguros, los más débiles.. serán los que con más vehemencia defiendan sus ideas. Aparentarán ser los que más saben. Son de la secta de la verdad suprema.

Solución. Aprende con rapidez. Tanto de las personas como de tu puesto de trabajo. No te confundas, ten una mirada limpia.

5º Se respetuoso.

Algunos buscaran tu alianza en pequeñas corruptelas: no hacer bien su trabajo, salir antes, perder el tiempo, no aportar. Son los chicos malotes y a la vez los más divertidos. También los más falsos.

Solución. Traza tu propio camino. Es importante que sepas lo que quieres lograr en este momento de tu vida y conéctalos con tu futuro.

Equipos integrados por egoístas. ¿Estamos ante la destrucción calculada del trabajo en equipo?

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Mucha gente se extraña todavía de que en la empresa no funcionen los equipos de trabajo. Claro que funcionan, pero no lo hacen como desde niños nos han enseñado y mucho menos con la eficacia que esperamos de ellos.

La gente lo expresa de esta forma sencilla. «Más que compañeros parecen competidores, enemigos».  «Son personas egoístas que se apropian de lo que no es suyo».  «Muchos no cumplen con sus responsabilidades».  «Desde primaria te dicen que hay que trabajar en equipo y cuando trabajas estás rodeado de tiburones».  «No se puede trabajar con ellos, son vagos».

¿Qué está ocurriendo?

Intentemos comprenderlo a través de la teoría de juegos y algo más

Conceptualmente podemos diferenciar los equipos como: equipos de suma cero y equipos de suma positiva y un tercero de nueva aparición los equipos integrados por egoístas.

1º.- En los Equipos de suma cero unos componentes buscan ganar y para ello su principal interés es que otros miembros del equipo pierdan. Es decir: cuanto más pierda el otro más gano yo. Si bien logran lo que se proponen, a la postre generan un ambientes tóxico y de enfrentamiento.

Eso sí son equipos que te permiten trepar en el caso que seas el ganador

2º.-  En cambio hay otros equipos más interesantes y creativos, estos son los equipos de suma mayor que cero. En estos equipos los componentes saben que el compromiso, las aportaciones y el trabajo enriquecen a todos sus miembros y al proyecto en el que trabajan. Esta es su fortaleza y también su debilidad.  ¡Cada integrante del equipo quiere que el otro gane más, así cuanto más gane él, más gano yo!.

Son equipos que suelen funcionar por proyectos y durante cortos espacios de tiempo. Equipos que se montan y se desmontan según el proyecto requiera. Son bombas creativas cargadas de ilusión. El paternalismo-libertario (Sunstein&Thaler) es una de sus grandes herramientas.

Ojo. (La simplificación buenista de ganar-ganar elimina la riqueza de estos equipos colaborativos al eliminar la competitividad-generosa)

Hasta aquí perfecto. Ahora viene lo disruptivo,

3.- La gran corriente super-egoista y ultra-individualista que desde hace tiempo está haciendo furor en Silicon Valey del que muchos toman ejemplo. Encabezada por el slogan inenarrable por infantil de Zuckerberg «Muévete rápido y rompe las cosas», que tanto nos recuerda a la celebre consigna anarquista de Bakunin: destruir para construir. Vamos: coge el dinero y corre.

¿Se pueden constituir equipos que tengan por único valor el egoísmo? ¡Claro! Y son verdaderamente eficaces. El egoísta es un depredador, que roba todo lo que está al alcance de su mano, no con el afán de ganar al otro, ni mucho menos: lo desprecia y lo borra, lo aniquila.

Su «filosofía» de cabecera es el objetivismo de Ayn Rand, defensora del egoísmo en el trabajo, de aprovecharse del otro, canibalizar sus logros, destruirlos, por el simple placer de quedar por encima.

Admitámoslo . La moda actual en la empresa son los equipos en los que se integra un egoísta. Se encuentran en todas las empresas y alguno de sus integrantes solo se preocupan por ellos mismos.

¿Estamos ante una respuesta a la falta de trabajo en equipo o ante la destrucción calculada del trabajo en equipo?